La ley, aprobada el lunes en la noche, está enfocada en reprimir a los manifestantes palestinos.

De acuerdo con la medida, quienes arrojen piedras podrían ser sentenciados a 10 años de prisión y hasta a 20 años si se demuestra que pretendían lesionar gravemente a los ocupantes del vehículo.

El legislador Nissan Slomiansky, que impulsó la medida, dijo que un tercio de los arrestos en Jerusalén están relacionados con el lanzamiento de piedras. Afirmó que esa conducta entraña peligro de muerte y debe ser “erradicada con firmeza”.

El legislador árabe Jamal Zahalka acusó al parlamento de hipocresía porque —dijo— arrojar piedras ha sido la reacción a los abusos de las fuerzas de seguridad israelíes.

“Se afecta a las personas que responden a injusticias mayores”, agregó.

Fuente: AP